Aunque no vayamos a rodar sobre nieve, siempre corremos el riesgo de salir un día que llueva
Aunque no vayamos a rodar sobre nieve, siempre corremos el riesgo de salir un día que llueva
Afortunada o desgraciadamente, el verano ya se fue. Con la llegada del frío y la lluvia, hay pequeños detalles que se deben tener en cuenta antes de montarse en la bicicleta. Desde la elección de los neumáticos, pasando por los frenos e incluso el uso de gafas con cristales claros, hay varios cambios que el cambio requiere tiempo. Toma nota!

La llegada del otoño y el invierno nos sugieren rápidamente que nos pongamos más ropa y que aumentemos la ingesta de calorías. Pero no solo tenemos que tener esos factores “personales” en mente, también deberíamos preparar nuestra bici:

  • Neumáticos: Si tienes la posibilidad de elegir unos neumáticos para invierno, elige unos con los tacos más espaciados. No importa la marca, todas tienen este tipo de neumáticos que te permitirán un paso más sencillo por zonas embarradas o de arena.
  • Frenos: En invierno se acumula más fácilmente la suciedad en la zona de las zapatas. En el caso de zapatas convencionales para frenos tipo cantilever o V-brake, elegiremos pastillas de freno sintéticas. En caso de frenos de disco, elegiremos metal o resina, siendo esta última la mejor opción para evitar el molesto ruido (aunque su duración es menor).
  • Lubricante: En invierno se recomienda el uso de aceites sintéticos para clima húmedo. Aunque esta característica debería estar impresa en el envase del producto, lo mejor es que preguntes en tu tienda habitual.
  • Guardabarros: Al circular sobre terrenos mojados o embarrados nuestra bici hará saltar agua o barro que puede acabar calándonos a nosotros o al compañero que llevamos detrás. Para evitarlo nada más fácil que montar un ligero guardabarros.
  • Puños: El problema lo tienen aquellos que monten puños de espuma. Estos deberían ser sustituidos por materiales más adherentes y no absorventes por si acaso llegara a llover durante nuestras salidas.
  • Impermeabilización: Cualquier orificio por el que pueda entrar agua en el cuadro debe ser sellado. La entrada de agua puede suponer la oxidación y la pérdida de cualidades del cuadro.
  • Iluminación: En invierno los días son más cortos, por lo que conviene llevar algún tipo de iluminación para poder apurar la jornada. No olvidar los reflectores.

Y tu, ¿ya tienes la bici preparada para el invierno?

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